viernes, 2 de diciembre de 2011

Ni una sola vaina


En los más de 30 años que llevo bregando con la hoya carnosa, primero con la de mi suegra y después con las mías, nunca he tenido la oportunidad de verle a ellas ni una sola vaina.
Sin embargo he visto fotos de hoyas de diferentes variedades de algunos foreros de gardenweb que con pocos años de edad si han fecundado sus flores y han obtenido semillas.

Para mí los motivos son muy claros:

Las vainas de hoyas que he visto, todas tienen algo en común. Se han desarrollado a la intemperie, en un jardín y acompañadas de arboleda y plantas de otras especies. Con esto, ellos han conseguido que los insectos visitantes, entre ellos la "polilla esfinge colibrí”, visiten estos espacios con muchísima más frecuencia y muchas más oportunidades, que lo vienen haciendo en mi terraza.

La ciudad, con tanto ajetreo, tanto tráfico, tanta contaminación y tan pocos espacios verdes, no es el lugar más idóneo para que nos visiten estos peculiares “polinizadores”.

Así pues sería un verdadero milagro que algún día una de mis flores me muestre alguna vaina por el "visitante libador" que llevo observando en los últimos tres años, aunque la esperanza es lo último que se pierde.

Seguiré esperando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario